El Efecto de “Los Beverly Ricos”

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En los años 60´s sale al aire una jocosa serie de TV que muchos recordamos llamada: “Los Beverly Ricos” (“Beverly Hillbillies” en ingles) que trataba sobre una familia de montañeses (Hillbillies) del Sur de California la cual vive en su humilde rancho en las montañas hasta que un día el patriarca de la familia descubre petróleo en su propiedad mientras cazaba transformándose de esta manera en multimillonarios de la noche a la Mañana, razón por la cual se mudan a una suntuosa mansión en Berverly Hills, hecho que desencadenada una infinita sucesión de hilarantes sucesos pues, como es lógico, cambia por completo su situación económica, pero no la cultural ni educativa, pues la trama da como resultado que continúan siendo unos montañeses pero ahora con toneladas de dinero, lo cual, en una sociedad que tiende a ver al dinero y los bienes materiales como la solución a todos los problemas sociales, lleva a una cruda y profunda realidad: “Con dinero se puede sacar instantáneamente a un hombre de la pobreza, pero no a la pobreza de un hombre”

Comúnmente asociamos “Pobreza” con “escases de dinero” y la definición es válida, pero existen otras formas de pobreza mucho más difíciles de suprimir, un cheque se hace en segundos, no es tan simple cuando se trata de hacer frente a la “Pobreza Educativa”, “Pobreza Cultural”, “Pobreza Moral” y demás, no hay cheque que arregle esas situaciones, debido a que para acabar con estas no solo no solo sale del apoyo un tercero (llámesele mecenas o gobierno) ya que de nada sirve este sin el trabajo, estudio, disciplina y dedicación de quien, o quienes, son receptáculo de ella.

Triste prueba de ello son los conocidos casos de algunos beneficiados con el programa “Avecemos” u otros sistema de apoyo para estudio donde los beneficiados no solo desperdician el apoyo sino que además, como en su momento fue expuesto por los medios, las familias de estos siguen cobrando el apoyo aun cuando los jóvenes han abandonado sus estudios, negando con ellos a otros la posibilidad de recibirlo, eso es en pocas palabras “Un pueblo estafándose a sí mismo”

Así mismo no son pocos los ejemplos de personas que han sido “bendecidos” por una forma de “riqueza súbita o espontánea” ya sea por ganarse un premio o por recibir grandes sumas de golpe por medio de su habilidad en el deporte, arte u otro, los cuales, tristemente, gozan tan solo de una época, larga o corta, de abundancia para luego regresar a la pobreza, pues carecían de la preparación para administrar su riqueza económica, sin que con ello lograran subsanar su pobreza en otros campos.

En efecto los bienes materiales y el dinero solucionan problemas inmediatos pero que a largo plazo demuestran ser tan solo cuestiones de forma y no de fondo; tomemos un precario completo y transformémoslo en una urbanización, ¿Tendremos algo diferente a un “precario de concreto”?; como ya sabemos de nada sirve dar casas sin un plan de trabajo social y educativo paralelo, de otra forma cambiamos la casa de la persona, pero no a la persona. Nótese que no estoy en contra de los proyectos de bien social, solo digo que no se deben descuidar las demás áreas y monitorear de forma estricta que los fondos llegan donde y a quien deben.

Por fortuna para “Los Beverly Ricos” su carencia de educación y cultura es subsanada con creces por su riqueza no económica sino moral, familiar y espiritual, que permitiría a cualquier familia vivir feliz y en armonía muy a pesar de la adversidad o la riqueza.
Bendiciones a todos.

PD: Reflexionemos también sobre el hecho de que “Humildad” y “Pobreza” no son sinónimos.

3 comentarios en “El Efecto de “Los Beverly Ricos”

  1. terox

    En realidad, mi primer comentario no salió (ya lo he posteado 2 veces), a ver si la tercera es la vencida:

    No en balde dicen que si se repartiera todo el dinero del mundo en forma equitativa entre sus habitantes, al tiempo ya se habrían creado diferencias, haciendo millonarios a unos y mendigos a otros…

  2. terox

    Por cierto, no aclaraste que la 3era foto corresponde a “Green Acres” (Granjero último modelo), otra serie que presumía lo opuesto, o sea, una familia citadina que va a vivir al campo…

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